No es nuestro aquel trozo de bosque

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¿Pensaste, que todas aquellas margaritas
que fueron nuestra alcoba, aquel rincón
sublime, de mullidos intercambios,
donde la sangre armonizaba en el sondeo
del empuje, sintiendo la pubertad de los sentidos,
encendiendo y enloqueciendo los delirios,
y viéndonos pegados hasta tocar el aliento,
como señuelos detrás de otro cuerpo,
eran nuestro trozo de bosque?



Y callando amor… otorgaste en mi conciencia
las idénticas marcas que hoy son lastre,
en los troncos de los árboles.
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Misk
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DESDE AQUEL REMOTO LUGAR

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miércoles 16 de junio de 2010


Hubo una leyenda hoy perdidísima que guardo y apaño a mi
antojo pues para eso es mía, desde donde en muy contadas
ocasiones desvirtuó el objeto mientras su eje de la
vertical cae en el mismo rayo que aún la lleva.

Se atribuye a la falta de práctica, utiliza poderes
sobrenaturales o tan paranormales como un ritual de esos
chistosos de los tiempos de mi abuela. Quienes lo han
probado afirman o se creen haber encontrado el sumun de
la cuestión, que todavía hoy pienso si su existencia era real.

Coloque las manos sosteniendo el espejo como si fuera
El cielo, mis palmas húmedas por el nerviosismo lo movían
con antojo de un lado para otro, sabía que tenía
que dejarlo quieto y pronunciar las palabras mágicas,
pulverice el espejo de mi propio vaho, caliente y seco
choco contra el espejo dejando una huella de los labios
inciertos, casi parecía que el espejo tuviera vida,
quizás aquella imagen superpuesta de mi propio ser
equivalía a la anatomía de la esencia de mis sueños,
tuve cuidado de no invertir la imagen, quería probar
todo aquello que me fue otorgado, y entonces apareció...
En su parte más pulida el reflejo paralelo
de un pensamiento agrando la imagen contenida, mi variable
fue neutralizando los sentidos fundiéndose entre el espejo
y esa otra imagen del otro lado, sentí unas ganas enormes
de rozarle, su sonido sordo, ecualizaba mis oídos,
un ronroneo de suspiros fueron llamándome uno a uno,
comprendí que debíamos hacer el amor tal y como
estábamos, y en el poder de la mente sentirnos cual
fueran nuestras diferencias, me reprimí, estudie
la forma de poder trasladar la mente y el cuerpo al otro
lado, quería a toda costa ese cuerpo,
ese otro cuerpo que dejaba al mío ansiático y lleno de vida,
un deseo de pasión fue analizándose en mi rostro, mientras
cardíacamente se volcaba el corazón en un paipas de
latidos acelerados, poco a poco me deje llevar no había
forma humana de llegar, todo era medianamente como una
nebulosa que te envuelve donde todo se desprende,
dejando el cuerpo desnudo, mis manos pegadas a esas
otras manos tomaron el rumbo de su torso.
Naci para eso, lo sentía así, como si por primera vez
descubriese ese sentir, todo se iba imponiendo, entrando
en mi ser, iniciándose bajo la culminación de mis
propios sueños, mi cuerpo se pego al espejo mientras
el otro ser hacia lo mismo, nuestras bocas se rozaban,
los ojos de frente apenas movían su entorno, solo nuestro
perfil era estudiado, el pecho acariciaba el pecho,
el pubis apretaba el pubis, los muslos se deformaban
en la presión de los otros muslos, agonizantes nuestras
forzosas manipulaciones e infatigables movimientos
lentos, agudizaban el ingenio del placer indebido,
mientras la calentura invadía bombardeando cada
partícula reflejada en el mismo espejo.
Sus labios se movían en forma de palabra, pero yo no oía
nada, de igual forma los míos momentáneamente hablaban
en la lentitud de la comprensión, un fenómeno extraño
fue salpicando el espejo y arañamos juntos en un tiempo
agotado nuestro éxtasis mientras las lagrimas del placer
atormentaban nuestros sexos, inconscientemente
lo publicamos en el largo sentir espiritual de nuestro
orgasmo, quedando agotados, sudorosos, imploramos
con el mirar en la disculpa idealista de la telepatía, esos
rasgos tan característicos que dejaban secuelas
en el corazón...



Desperté, desnuda, en mi cama, sabanas y colchón yacían
en el suelo indicando una batalla de una larga duración,
donde el placer aún inundaba mi ser…
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Misk


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Mortalmente herida

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Ha volado a diario en el fluir del viento,
se ha mirado en su medida justa en los espejos del lago,
ha cantado en la noche poemas de amor halado,
y en un momento, rozo el cielo eterno,
sintiendo el pulso fugaz y tan intenso,
amando punzante el equilibrio, como único sustento,
ha peinado la mar bajo sus alas delta
y en su absoluta certeza, dio vueltas cual veleta,
se congelo por un momento bajo la arena suave
y entre la hojarasca, se escondió en los inviernos
matando el frío y desvaneciéndose en la tierra,
muy lentamente se quedo atrás,
mirando dios sabe que, perdió el rumbo,
y su vista de halcón la mantuvo inquieta,
cuando descubrió que solo le quedo el abismo
a una noche fría... fría....
Fue cayendo mientras su respiración acelero
aún más los enlutados cortejos, una sed
ajena a sus actos la indujo a la pena,
cuando al fin se dio cuenta, que su ala enferma
no sanaría jamás, y en su remota agonía
decidió dejarse caer... caer hasta morir yerma
en la tierra que un día la cobijo... del frío ardor...
del vuelo de unas manos en forma de gaviota...



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Misk
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