Carta 69
De nuevo con el sentimiento a flor de piel, como un enlace
al pasado, quizás la ficción del contraste perigeo, pero no es eso
por lo que yo te escribo, ya sabes el pensamiento no dicho.
Me hace duelo, pensar que por fin te has ido,
echo de menos el sabor amargo de la inocencia,
los sutiles y abstractos sentimientos, el ahogo,
la inmadurez de lo imposible, todas esas pausas,
contradicciones o contracciones del estómago,
el morbo, la osadía de llevarte lejos en el sueño
y desde el más allá amarte bajo el amparo
de las sombras, porque yo... ya no lo siento,
estas fuera, quedaste rezagado, y aunque yo sepa
que esperas de mi nuevas letras hablando de un amor
que ya no siento, es como si sintiera la obligación
de despedirme, de explicarte que tú ya no causas sensación,
no te noto, no te invoco, eres algo estático en mi corazón.
Ahora ya no me importan ni la mitad de las cosas, te voy a ver porque
siempre necesito ver tú silueta, pretendo llevarla a la realidad,
para darme cuenta de lo poco que vale un porque.
Eres como una medicina, como si necesitase de ello,
cada vez es menos fuerte la dosis, quizás también
he llegado a pensar... que pierda el don, no sé,
si será bueno para mí, hace tiempo que ya no ejercito
con tu cuerpo, que te veo distinto, sin ser amante,
ahora eres un amigo...
Recuerdo que falto muy poco para besarte, en medio
de la nada, pero quizás en un infierno que no era mío,
entré aquella cantidad de genes de un continuo
y pervertido sentido, como una descarga eléctrica
tan sumisos a los acontecimientos, te creí de una manera
tan ortodoxa, tan invencible, que no me di cuenta
de lo afilado de la fantasía, volviéndome una sombra solitaria,
despertando de nuevo en un cementerio
de largos sueños...
Me he acostumbrado a ti, sin lugar a dudas, estas aquí dentro,
como el lunático sin luna, dormido, en la calma,
tal vez solo seas mi voz silenciosa, mi musa,
un presentimiento, un color apagado, es que intento fusionarte
de nuevo, en aquellos años tímidos,
donde la pureza aún te conservaba y de verdad
que ese amor... es solo la hermosura de lo ajeno,
donde los viajes ya solo caben en las vidrieras de los viejos
y derruidos edificios donde un día te conocí.
Te añoro como la risa de los ojos tristes...
mi amor, mi dulce amor...
Misk
Muere un poeta…
Rozo la afonía entre
los péndulos
que se
desconectan, siento el desgaste,
la mala racha, el
intermedio de la nada,
mis huesos se notan
hoy como una mañana,
fría, esta carne
va desapareciendo y así el hueco
de los ojos,
flotantes, se embriagan de lo que fue…
No puedo remediar
mirarme,
aterrorizo el vaivén
de los sueños no dados,
el toque virtuoso
del poder de la letra acertada,
que aún mira esas
tierras que en extraños viajes
se escurrían por
mis dedos, con aquella furia
del intento de la
muerte y en un instante…
la vida, el amor,
el temblor de la carne en suspense
mientras mi alma…
pobre de ella, se escondía
doliente bajo los
suelos de duelos y preguntando
aquel llamado
dios, subiendo hasta el cuello
donde los tímpanos
explotaban,
sentía la sequedad
de la angustia…
y dentro de todo
ello, la venda que se enroscaba,
viva, en mi sien
destrozando la esperanza,
y en el borde del
mundo me consumí
estremeciéndome,
entre la sangre de un ungüento
estéril amputándome
la vista, la pupila
que soñó ser ángel
del universo por solo tener
la caricia que perturba
los últimos rincones
de este, mi corazón…
Misk
Esta ocupado
Si, en el envés de su cercanía
junto al telar del fondo de la sala,
con su carisma incondicional
y un simple cóctel en su mano.
Lejos, estoy, mirándote,
empiezo por sus ojos, donde
el más allá configura el resto, me pierdo
en el cuello, la tiniebla
del silencio, caigo
en barrena,
esa parte del latir intenso,
paro, todo me da vueltas,
las voces hacen ecos
donde el corazón duerme.
Mi ansia, mi pensar, interfiere,
muestra la piel, el mundo
nos roza en el sentir,
como los copos de nieve
cuando se funden.
Tal vez solo vivimos de fantasías,
tan solo me dejo llevar...
Y entonces ocurre,
el destino me lo concede,
la mitad de ti,
el frio se derrite y mis ojos
se llenan, te veo... juvenil,
es este otoño anaranjado
y sin decirte nada, te tomo
visualizando a la inversa,
rozo tus labios, prendiéndose
fuego, invoco a las fuerzas
y callo de nuevo.
Los sueños nunca se rompen, no mueren,
viven eternos con nosotros,
a veces... para bien, otras
nos manipulan, pero no importa,
la mente hace su juego e impulsa
al corazón dándole formas, tiempos,
momentos inolvidables,
durmiendo, despertando como capas,
pétalos soñolientos
que descubren las ardientes madrugadas.
Y esos son mis grandes amores...
Siempre he deseado soñar en tus brazos,
y me arrullas amante, el que todo lo defiende.
.
.
Misk
.
No estoy humificada
No me estoy destruyendo,
ni me absuelvo de los errores,
aunque parezca fantasma
la intensidad recubre el alma,
soy natural, transformándome día a día,
y a la noche… viajo en la alteración
del cuerpo que deseo…
Todo se decide en el transcurso
de la intima célula que navega
libre mientras difumina
los colores de la madreselva,
abrasan la carne dejándola
intensa en el gusto y el morbo,
son los restos de la mente,
buscando el recuerdo de lo astral,
esa temperatura del ácido
que recorre la piel en su medida
de agua, se desarrolla endiablada
hasta la pelvis que la gobierna,
y entre el oxigeno se retuerce
muriéndose en la ausencia
de que ya nunca más volverás…
Pero yo sigo aquí, en la vaga
melodía donde el subconsciente
besa en la lejanía, sé, que solo somos
humo en la fantasía…
ni me absuelvo de los errores,
aunque parezca fantasma
la intensidad recubre el alma,
soy natural, transformándome día a día,
y a la noche… viajo en la alteración
del cuerpo que deseo…
Todo se decide en el transcurso
de la intima célula que navega
libre mientras difumina
los colores de la madreselva,
abrasan la carne dejándola
intensa en el gusto y el morbo,
son los restos de la mente,
buscando el recuerdo de lo astral,
esa temperatura del ácido
que recorre la piel en su medida
de agua, se desarrolla endiablada
hasta la pelvis que la gobierna,
y entre el oxigeno se retuerce
muriéndose en la ausencia
de que ya nunca más volverás…
Pero yo sigo aquí, en la vaga
melodía donde el subconsciente
besa en la lejanía, sé, que solo somos
humo en la fantasía…
Misk
Qué hermoso eras en mis ojos
.
.
Una vendimia del rumor del trigo
cuando choca al viento y ruge
desde la savia que lo conserva;
El vértigo secreto de la femineidad
quemándose en la distancia, como el presente
de la dulzura, fuerte costado que me cegó
codiciando lo ajeno hasta la misma boca
que se delata aún, sitiándose en los vuelos
que me elevaron a tu sinagoga;
Bebí dejando derramarse la ternura,
sedienta y abrumadora pasión,
que formaba la carnosa rosa,
del talle serena y me encendí en ti
con el canto de la lengua que se enreda
desnuda y tan sencilla;
Y hoy al verte… recorto tu sombra
áspera e insomne, mientras tiemblo
en las ultimas fronteras del amor.
.
.
Misk
(Momentos)
.
.
.
Una vendimia del rumor del trigo
cuando choca al viento y ruge
desde la savia que lo conserva;
El vértigo secreto de la femineidad
quemándose en la distancia, como el presente
de la dulzura, fuerte costado que me cegó
codiciando lo ajeno hasta la misma boca
que se delata aún, sitiándose en los vuelos
que me elevaron a tu sinagoga;
Bebí dejando derramarse la ternura,
sedienta y abrumadora pasión,
que formaba la carnosa rosa,
del talle serena y me encendí en ti
con el canto de la lengua que se enreda
desnuda y tan sencilla;
Y hoy al verte… recorto tu sombra
áspera e insomne, mientras tiemblo
en las ultimas fronteras del amor.
.
.
Misk
(Momentos)
.
.
En las Pausas del Destino
.
.
No en vano este destino
se halla en mis ojos
como si urgiese la belleza
busca redentores, poderes
palabras, letras, días… más…
Todo es confortable ahora,
una ruta generosa pero,
estas pautas agudas no tienen
misericordia, y me revisto
indiferente a las contradicciones,
esos desvíos de la mente que sin ley
sueñan en los vivos recuerdos.
Como si todo ahora fuese diferente
y nada de antes hubiera existido.
Misk
(Instantes Difusos)
.
.
.
No en vano este destino
se halla en mis ojos
como si urgiese la belleza
busca redentores, poderes
palabras, letras, días… más…
Todo es confortable ahora,
una ruta generosa pero,
estas pautas agudas no tienen
misericordia, y me revisto
indiferente a las contradicciones,
esos desvíos de la mente que sin ley
sueñan en los vivos recuerdos.
Como si todo ahora fuese diferente
y nada de antes hubiera existido.
Misk
(Instantes Difusos)
.
.
En el Quebranto del Hueso
.
.
El cansancio acumulado entre hueso y hueso
roe la tarde en el más intimo encuentro,
cruje y se transforma como la deshora
en que todo se calma, y al sentarme
siento que mis dedos han perdido carne,
y nada se mueve, y se de un lugar en la sed
que de pánico me convierte,
y me pierdo escurriéndome, traspasando
los movimientos que van y vienen… y aguanto…
Una gota resbala suave y lenta
entre la orilla del pecho y se acuesta
contemplando el ocaso, y yo… decaigo
en el parpado que te sustenta un instante
es el destello, el impacto, los trayectos intensos
el gesto, el delta que cubre los textos
donde el inicio asalta a la noche el infinito,
ardiente, y yo… materia y sensación
sigo camino en el sentir de la misma cuerda
que rompe aquí adentro, la misma entraña
que luego, atrapa la noche, la gota que se absorbe
en el pensamiento… sin embargo, el hueso
es un quebranto que intuye la conciencia,
la lucidez, el lugar que separa el cuerpo
de las perpetuas memorias…
.
.
Misk
.
.
ESCUCHA, LO OYES?
.
.
Aquí aprendí a vagabundear,
a salir de lo previsto,
a dejarme caer como una pelusilla disfrutando
esos tiempos dados y que el corazón abarco
como sueños extasiados y románticos,
engañe la similitud de unas imágenes
superpuestas y que entre dos aguas
recorrió mi cuerpo, oprimiendo en sabia
conducta mis trocitos mas sensibles,
y por primera vez, con el entusiasmo
que de tantos años resguarde,
descubrí una forma de expansionarme
y sentir el vuelo abierto de todos mis sentidos.
Mis ojos fueron testigos,
fijos de ese maravilloso mundo,
donde un amor de relieves redondos dio
a mi espíritu unos viajes interminables
a los estados más puros, donde hoy,
esos mismos lugares, pertenecen a unas letras
escritas en corteza, donde ni el viento,
ni la erosión de los encuentros,
llegara nunca a transformar.
Escucha… cierra los ojos… respira profundamente,
mantén el aire dentro, unos segundos solo,
y saca todo lo que lleves entre pulmón y pulmón,
hasta que tu carne se derrita y se apriete
entre hueso y hueso. y vuela… bien alto… y planea…
siempre con los ojos cerrados.
Despista al mundo por un rato,
pero siente su fuerza en la sangre,
como si estuvieras aplastándote contra la tierra,
esa sensación… interior, única, donde eres un sueño,
y el manto de las estrellas te cubren por completo,
divisa sus colores, esas formas
y en cada punta una historia,
tantas miradas como cada una de ellas.
Miles y miles de sensaciones en un solo cuerpo,
y solo se te ocurre observarte, contemplar
un ser perfecto, puedes correr a la velocidad del rallo,
abrir las manos y coger cada gramo
de aire, y un suave silencio de flores penetrar en tus conductos,
el mundo es muy grande, mucho, no se sabe a quien se puede encontrar,
y aunque creas estar en soledad,
nunca se esta solo.
Por eso hoy te dejo una parte de mi,
todos los sonidos que escucho,
se concentran en uno solo,
derritiéndose entre mis neuronas,
pasan inmortales a la sangre,
que en cautividad han nacido, poesía en relieve
como una ciudad sin nombre, de palabras, de caricias,
de susurros, de vientos, inventándose una a una,
desde la mirada absoluta de un corazón, dos cuerpos,
dos escenas, tanta vida, Y con los silencios
he ido poseyendo partes inigualables de estados encerrados
y con el hecho del deseo mas fluctuante que conozco…
he configurado ese mundo de ilusión, donde todas
y cada una de ellas, mis lagrimas,
están hoy en permanente ausencia, hasta que el corazón,
en un baile de ensueño toque un vals,
que se oiga por toda la galaxia donde un día conocí,
la pasión que hoy me lleva a estos sentimientos que nacen en libertad,
sin opresión, quizás… pero al menos, ver sin mirar,
no hace daño, y eso… es una parte
que no quiero tocar.
Una verdad hace dos mitades, y en una noche oscura,
son lanzadas con el mayor fuego posible de adrenalina
convirtiendo cada esencia de esas mitades,
a vagar eternamente, me considero una de esas mitades,
buscando la otra parte que me corresponde,
por derecho, tal vez, pero se que algo me falta,
y esa ansiedad, de pensar en un rostro, me conmueve,
este profundo caminar, lastimando y he decidido
por unanimidad de todos mis sentidos,
parar en esta búsqueda infatigable, y dejarme caer…
a cualquier lugar donde mi cuerpo descanse y la mente
entumecida de tanto esfuerzo por guiar al corazón,
duerma al fin, en esas orillas donde la luna
baña los párpados de reflejos de amor.
Me resulta difícil decir adiós, prefiero dejar estas letras,
que son el peso que llevo, y con tu espalda de apoyo
para escribir, puedo notar el calor que desprendes dándome
fuerza para volar de nuevo.
Escucha… que oyes? Seguramente nada,
pero yo sigo oyendo todos los sonidos concentrados
en un solo punto, mi corazón.
Año ni lo se... pero al día de hoy es para quien me acompaña...
Misk
.
Aquí aprendí a vagabundear,
a salir de lo previsto,
a dejarme caer como una pelusilla disfrutando
esos tiempos dados y que el corazón abarco
como sueños extasiados y románticos,
engañe la similitud de unas imágenes
superpuestas y que entre dos aguas
recorrió mi cuerpo, oprimiendo en sabia
conducta mis trocitos mas sensibles,
y por primera vez, con el entusiasmo
que de tantos años resguarde,
descubrí una forma de expansionarme
y sentir el vuelo abierto de todos mis sentidos.
Mis ojos fueron testigos,
fijos de ese maravilloso mundo,
donde un amor de relieves redondos dio
a mi espíritu unos viajes interminables
a los estados más puros, donde hoy,
esos mismos lugares, pertenecen a unas letras
escritas en corteza, donde ni el viento,
ni la erosión de los encuentros,
llegara nunca a transformar.
Escucha… cierra los ojos… respira profundamente,
mantén el aire dentro, unos segundos solo,
y saca todo lo que lleves entre pulmón y pulmón,
hasta que tu carne se derrita y se apriete
entre hueso y hueso. y vuela… bien alto… y planea…
siempre con los ojos cerrados.
Despista al mundo por un rato,
pero siente su fuerza en la sangre,
como si estuvieras aplastándote contra la tierra,
esa sensación… interior, única, donde eres un sueño,
y el manto de las estrellas te cubren por completo,
divisa sus colores, esas formas
y en cada punta una historia,
tantas miradas como cada una de ellas.
Miles y miles de sensaciones en un solo cuerpo,
y solo se te ocurre observarte, contemplar
un ser perfecto, puedes correr a la velocidad del rallo,
abrir las manos y coger cada gramo
de aire, y un suave silencio de flores penetrar en tus conductos,
el mundo es muy grande, mucho, no se sabe a quien se puede encontrar,
y aunque creas estar en soledad,
nunca se esta solo.
Por eso hoy te dejo una parte de mi,
todos los sonidos que escucho,
se concentran en uno solo,
derritiéndose entre mis neuronas,
pasan inmortales a la sangre,
que en cautividad han nacido, poesía en relieve
como una ciudad sin nombre, de palabras, de caricias,
de susurros, de vientos, inventándose una a una,
desde la mirada absoluta de un corazón, dos cuerpos,
dos escenas, tanta vida, Y con los silencios
he ido poseyendo partes inigualables de estados encerrados
y con el hecho del deseo mas fluctuante que conozco…
he configurado ese mundo de ilusión, donde todas
y cada una de ellas, mis lagrimas,
están hoy en permanente ausencia, hasta que el corazón,
en un baile de ensueño toque un vals,
que se oiga por toda la galaxia donde un día conocí,
la pasión que hoy me lleva a estos sentimientos que nacen en libertad,
sin opresión, quizás… pero al menos, ver sin mirar,
no hace daño, y eso… es una parte
que no quiero tocar.
Una verdad hace dos mitades, y en una noche oscura,
son lanzadas con el mayor fuego posible de adrenalina
convirtiendo cada esencia de esas mitades,
a vagar eternamente, me considero una de esas mitades,
buscando la otra parte que me corresponde,
por derecho, tal vez, pero se que algo me falta,
y esa ansiedad, de pensar en un rostro, me conmueve,
este profundo caminar, lastimando y he decidido
por unanimidad de todos mis sentidos,
parar en esta búsqueda infatigable, y dejarme caer…
a cualquier lugar donde mi cuerpo descanse y la mente
entumecida de tanto esfuerzo por guiar al corazón,
duerma al fin, en esas orillas donde la luna
baña los párpados de reflejos de amor.
Me resulta difícil decir adiós, prefiero dejar estas letras,
que son el peso que llevo, y con tu espalda de apoyo
para escribir, puedo notar el calor que desprendes dándome
fuerza para volar de nuevo.
Escucha… que oyes? Seguramente nada,
pero yo sigo oyendo todos los sonidos concentrados
en un solo punto, mi corazón.
Año ni lo se... pero al día de hoy es para quien me acompaña...
Misk
Hubo un tiempo
.
.
Hubo un tiempo que fui una luz libre
Mirando desde arriba aprendí
a ser, mientras todo se animaba
en los aspectos que fusionaban mi alma,
una grandeza que se cobijaba, pura
como la misma idea de haber pertenecido,
y levante ese esplendor entre los vestigios
de otros seres, sensibles que habían elegido
mostrarse en sus azarosas hazañas, más yo,
perdí el conocimiento mientras las lenguas
levantaban vuelo, en los hondos contornos
del corazón, deje que todo ello penetrara,
en mi gran sabiduría de la ignorancia,
creí, ame, delire en una pasión que invoco
a mis cinco elementos, esos que son y serán
mi fuentes de apoyo, mi energía, y la suerte
del filo de la pupila toco hiedra, rasgándose
en medio de una nada, un espacio de vanidades,
un muro invisible, ajardinado de efemérides,
de sonidos que ocupaban o atravesaban como filos
la existencia... de todo, y me abandone, flui,
bajo un viento suave, delicado que me cultivo
en sus magníficos hilos trenzados en la fantasía,
crecí, fusionándome con el tiempo, convertí mi mente,
en un fundador de cuerpos, glorias que dolían
como punzadas de amor, y continúe vagando
silueta de un reino astral, viaje, natural,
semejante, y aquellos recuerdos fueron desapareciendo
en unos rincones tan prestados, que hoy son
agujeros siniestros, ocultos al mundo, mutiladas
raíces, experimentos que enamoraron
aquella genuina luz, produciendo en mi,
la intensidad, el rayo abstracto en un océano
donde la vía era la propia ingenuidad,
grite encerrándome artificialmente,
desarrolle el sexto sentido, el instinto,
una obra de arte similar a la moralidad,
al conjuro de la ética, la ironía,
la tristeza, y en la inconsciencia, defectuosa
corte cualquier conexión con la realidad,
y volví a enamorarme de una tragedia.
Mi carácter, mi persona, se autodestruyo,
en el desconocimiento de cualquier dolor,
mutile a la luz, dándole una oscuridad, un silencio,
despojando los goces y quede desnuda, en los bárbaros
hilos de aquella plástica donde vehemente el color
fue eliminándose del pensamiento, ya no había nada,
ningún sentimiento, ninguna distracción, la mezcla
del profundo sueño, una existencia sin deseos,
el lenguaje se volvió monótono, una mascarada mientras
la calle trasladaba a la muerte hasta los abismos
de estos ojos, y los cerré, mantuve el diluvio
entre los parpados sin irritarse, contemplándose
en ese misterio que el alma rompía cautelosa,
lenta y segura y exploto, con una fuerza extraordinaria
la atmósfera se cerro traslandome a la blanca tierra;
Nací en el cortejo, entre los bailarines blancos,
que volaban en la naturaleza, elementos sensibles
cabalgando con el tacto del eco,
mezclados, en la visión del encanto, desperté
a enigmas de pasiones, de entendimientos, un coro
de ondas, vibro en la piel, y la vida resurgió,
lenta, suave, calmosa, y en ese continuo lazo,
relleno de afluentes, colmando la meditación, los privados
labios sumergidos sacaron para fuera los negros silencios,
invitándose de nuevo al leve contacto del rojo de la rosa,
inmaculada y tan artística convicción
deseoandonos unos sueños absurdos...
(primera parte)
,

.
Misk
.
.
.
Hubo un tiempo que fui una luz libre
Mirando desde arriba aprendí
a ser, mientras todo se animaba
en los aspectos que fusionaban mi alma,
una grandeza que se cobijaba, pura
como la misma idea de haber pertenecido,
y levante ese esplendor entre los vestigios
de otros seres, sensibles que habían elegido
mostrarse en sus azarosas hazañas, más yo,
perdí el conocimiento mientras las lenguas
levantaban vuelo, en los hondos contornos
del corazón, deje que todo ello penetrara,
en mi gran sabiduría de la ignorancia,
creí, ame, delire en una pasión que invoco
a mis cinco elementos, esos que son y serán
mi fuentes de apoyo, mi energía, y la suerte
del filo de la pupila toco hiedra, rasgándose
en medio de una nada, un espacio de vanidades,
un muro invisible, ajardinado de efemérides,
de sonidos que ocupaban o atravesaban como filos
la existencia... de todo, y me abandone, flui,
bajo un viento suave, delicado que me cultivo
en sus magníficos hilos trenzados en la fantasía,
crecí, fusionándome con el tiempo, convertí mi mente,
en un fundador de cuerpos, glorias que dolían
como punzadas de amor, y continúe vagando
silueta de un reino astral, viaje, natural,
semejante, y aquellos recuerdos fueron desapareciendo
en unos rincones tan prestados, que hoy son
agujeros siniestros, ocultos al mundo, mutiladas
raíces, experimentos que enamoraron
aquella genuina luz, produciendo en mi,
la intensidad, el rayo abstracto en un océano
donde la vía era la propia ingenuidad,
grite encerrándome artificialmente,
desarrolle el sexto sentido, el instinto,
una obra de arte similar a la moralidad,
al conjuro de la ética, la ironía,
la tristeza, y en la inconsciencia, defectuosa
corte cualquier conexión con la realidad,
y volví a enamorarme de una tragedia.
Mi carácter, mi persona, se autodestruyo,
en el desconocimiento de cualquier dolor,
mutile a la luz, dándole una oscuridad, un silencio,
despojando los goces y quede desnuda, en los bárbaros
hilos de aquella plástica donde vehemente el color
fue eliminándose del pensamiento, ya no había nada,
ningún sentimiento, ninguna distracción, la mezcla
del profundo sueño, una existencia sin deseos,
el lenguaje se volvió monótono, una mascarada mientras
la calle trasladaba a la muerte hasta los abismos
de estos ojos, y los cerré, mantuve el diluvio
entre los parpados sin irritarse, contemplándose
en ese misterio que el alma rompía cautelosa,
lenta y segura y exploto, con una fuerza extraordinaria
la atmósfera se cerro traslandome a la blanca tierra;
Nací en el cortejo, entre los bailarines blancos,
que volaban en la naturaleza, elementos sensibles
cabalgando con el tacto del eco,
mezclados, en la visión del encanto, desperté
a enigmas de pasiones, de entendimientos, un coro
de ondas, vibro en la piel, y la vida resurgió,
lenta, suave, calmosa, y en ese continuo lazo,
relleno de afluentes, colmando la meditación, los privados
labios sumergidos sacaron para fuera los negros silencios,
invitándose de nuevo al leve contacto del rojo de la rosa,
inmaculada y tan artística convicción
deseoandonos unos sueños absurdos...
(primera parte)
,

.
Misk
.
.
Albahaca
.
.
Estoy volviendo.
.
.
Y aunque disipe de mi esas imágenes
y las ahuyente como males de otro tiempo,
en el tiempo que le doy la elasticidad
es hermética y profundamente estática,
borrando caminos, ligeras brisas de vuelta
modulan el pasado,
tenazmente dibujan al lápiz tus labios,
una ilusión envejecida
.

.
Deseo y Necesidad
.
.
Esos vínculos creados en el subconsciente
únicos de estraperlo y llenos de vida
que entre ambos, forjamos
y que el corazón amaba,
fueron o son, como savia, sangre amarga
que quema y destruye por dentro
humedeciendo, erosionando,
transformando,
aquellos mágicos encuentros.
.
.
Emociones
.
.
Ay! Grita el alma, mientras susurro
tú nombre al viento,
dejando que se vaya, que se disipe,
y en el intento de liberarme
siento el silencio, como algo
que me abre por dentro.
.
.
Silencio
.
.
Intento alzarme por todo aquello que fui
y ya no seré, un viaje al pensamiento
al buen sentir de lo que al día de hoy
es solo escozor, en el mismo aire
la misma sensación de dolor,
pero que fallece en el paisaje mientras
cierro los ojos a ese mundo que ya no volverá.
. .

.
.
Albahaca
.
.
Es una recompensa.
así es, como el aire libre recorre
mi sentir, olor a menta fresca,
a un crepúsculo joven que se torna
tan humano que hace palpitar
este olvidado corazón;
Se llena hasta asfixiar al pulmón
y la adrenalina resurge
hasta los labios
mientras amo absolutamente
en el principio, como un ángel
que se incorporo a este cuerpo
siento volar el espíritu
la llama que evoluciona,
la transmisión de la energía,
sacrificando todo aquello que ame
purificándome,
y el horizonte vuela intrépido
hasta las pupilas, adorándose
hermosas como el creciente verde
que las recompone.
.
.
Misk
.
.
.
Estoy volviendo.
.
.
Y aunque disipe de mi esas imágenes
y las ahuyente como males de otro tiempo,
en el tiempo que le doy la elasticidad
es hermética y profundamente estática,
borrando caminos, ligeras brisas de vuelta
modulan el pasado,
tenazmente dibujan al lápiz tus labios,
una ilusión envejecida
.

.
Deseo y Necesidad
.
.
Esos vínculos creados en el subconsciente
únicos de estraperlo y llenos de vida
que entre ambos, forjamos
y que el corazón amaba,
fueron o son, como savia, sangre amarga
que quema y destruye por dentro
humedeciendo, erosionando,
transformando,
aquellos mágicos encuentros.
.
.
Emociones
.
.
Ay! Grita el alma, mientras susurro
tú nombre al viento,
dejando que se vaya, que se disipe,
y en el intento de liberarme
siento el silencio, como algo
que me abre por dentro.
.
.
Silencio
.
.
Intento alzarme por todo aquello que fui
y ya no seré, un viaje al pensamiento
al buen sentir de lo que al día de hoy
es solo escozor, en el mismo aire
la misma sensación de dolor,
pero que fallece en el paisaje mientras
cierro los ojos a ese mundo que ya no volverá.
. .

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Albahaca
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.
Es una recompensa.
así es, como el aire libre recorre
mi sentir, olor a menta fresca,
a un crepúsculo joven que se torna
tan humano que hace palpitar
este olvidado corazón;
Se llena hasta asfixiar al pulmón
y la adrenalina resurge
hasta los labios
mientras amo absolutamente
en el principio, como un ángel
que se incorporo a este cuerpo
siento volar el espíritu
la llama que evoluciona,
la transmisión de la energía,
sacrificando todo aquello que ame
purificándome,
y el horizonte vuela intrépido
hasta las pupilas, adorándose
hermosas como el creciente verde
que las recompone.
.
.
Misk
.
.
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